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Era el tiempo...el fallo fue e tiempo.







El tiempo que perdimos, la de horas que dejamos escapar, la de besos que no dimos por no volver a pensar, la de abrazos que pensamos y los dejamos en un: nos vemos pronto.






Fue el tiempo el culpable, el que nos hizo cambiar, el que nos separaba a tan solo unos kilómetros de distancia, el que nos absorbió y modificó hasta que consideró oportuno que volvieramos a ser tú y yo.








Los agujeros negros los dejamos para otros, salimos a la luz y allí estábamos...Llamaste a mi puerta y estaba nerviosa, venías a verme, a estar conmigo y no sabía si iba a saber reaccionar.








Un fin de semana encantador, de "ReCI & CiERvi" en estado puro. De subir volumen al ascensor, de transformar el corcho en plástico, de escardar, de beber, de saber siguiendo...de abrazos, de sensaciones.








Pasar un verano cerca de ti, es un placer para mi. Llamarte y saber que en 15 minutos estarás con tu súper coche automático para recogerme, para pararnos en una gasolinera echar gasolina y estar media horita más disfrutando de las vistas mientras volvemos a emprender el camino.








Te he echado mucho de menos...unos se van y nosotras quedamos. Todo cambia...nosotras cambiamos.








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El tiempo no pasa en vano.

Se desvanece ante mis ojos y soy capaz de optar por tirar de la "t" y vover al principio, o alimentar a la "o" para luego pincharla, reventarla y reirme del tiempo.

Mientras se liman asperezas, mientras los abrazos desde los bordillos me remueven mi pequeño baul, mientras que la gente me reprocha, me ahoga, me imagina...odia mi felicidad...mientras todo esto pasa, YO crezco, sigo mirando por los demás, pero una vez más...toca ser selecta.

Las cosas que mis neuronas no entienden, las que no conectan, las que quedan vacías...no quedan aquí, no al menos para mi.

Que triste es solo recordar en un mundo de inmadurez.

Conciertazo Lori Meyers y Vetusta Morla

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Abrimos apetito, con saltos desenfrenados...y Lori Meyers




Seguimos deleitándonos con la puesta en escena de este hombre. Antonio López, más conocido como Noni. (Cantante de Lori Meyers)




Finalmente, el esperado grupo y novedoso. Vetusta Morla. Pedazo de concierto y pedazo de espectáculo.

Y como no...a este tipo de eventos siempre hay que procurar ir con la mejor compañía, y nosotros lo conseguimos. Un poquito por aquí, otro poquito por allá...y al final...vetustero y vetusteras al poder.
De izquierda a derecha...Sabrina alias Saprina aldehido, Sese alias zorrita mediana, Lola alias Koki, Jose alias Jose Oller xD, María alias fruit machine, Noe alias Agne y un largo etc.

No sé...

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No sé si el alcohol tiene demasiado aturdido a mi hígado, o sin más, el tabaco tiene saturados mis pulmones.

No sé si mi pecho ha dejado de crecer porque mi bondad ha parado aquí, o sin más, mi corazón ha dejado de latir.
No sé si mis manos son grandes y sensibles por las drogas, o sin más, las proporciones de mi cuerpo venían así de fábrica.


Mientras "Mujer esponja" regala mis oidos, doy una calada a mi cigarro pensando en porqué mañana y porqué no hoy. Un trago a mi café con poca azúcar y mucha leche empieza a conectarme, a mi, a mis neuronas. Me conecta al día a día, me mantiene viva, despierta, atenta, concentrada.


Tiempo de drogas legales, tabaco, redbull, café y psicotrópicos que fabrica mi propia imaginación.
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Cada célula de mi cuerpo guarda memoria de tu piel, de tu cuerpo temblando de delirio por el calor de la pasión.


La nostalgia efímera del placer guarda dentro de mi una esencia de tu ser.


Una pizca de tu aroma que solo me hace ver, sentir, recordar, volar.


Ven...siénteme...abrázame...tócame...bésame...


Comprobar

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Quiero comprobar que sabes volar.
Lanzarte al vacío del orgasmo, escuchar tus gritos desesperantes de cerca y sentir la presión de tu angustia cada metro al descender.

Quiero comprobar que sabes mirar.
Tumbarte en el desierto, donde la nada es nada, donde la arena son espejismos y donde el agua escasea, para convercerte de que el sol es tu luna, y la luz del día mi propio resplandor.

Quiero comprobar que sabes romper.
Coger una historia y hacerte protagonista. Hacerte el amor con cada personaje, hacerte feliz en tu mundo perfecto y despertarte ante una realidad de colores menos nítidos que la portada del libro. Esto, solo para convencerme de que sabrás romper.

Quiero comprobar que sabes sonreir.
Mirarte detenidamente, tú y tú, frente a frente.

Quiero comprobar que quieres comprobarme, que quieres provarme, que quieres drogarme, extasiarme, provocarme, besarme, chuparme, que quiere sentirme, que quieres mimarme, soportarme, mirarme...
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Esta noche engañaré a mi cuerpo con mis manos.

Me sumergiré en tu mirada y llevaré a mis ojos al placer.

Recordaré tus besos y dormiré enlazada a tu olor.

Beberé de ti, en sueños de mi.


Esta noche engañaré a mi cuerpo con mis dedos.

...Me tocaré...

...Te tocaré...


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Besaría tus ojos, tus mejillas, tu mentón, tus oidos, tu cuello.


Besaría todo tu rostro con mi lengua, con mi aliento, con mis labios, con mis palabras.




Desnudaría tu cuerpo para vestirlo y desvestirlo una vez más, para sentirte, para erizarte.




Dibujaría con mi lengua un dibujo entre poro y poro, donde los lunares fueran muros que finalmete se rompieran.




Ahora es momento de besos, de caricias, de sonrisas, de abrazos, de amaneceres.




Fulminaria lo fulminante, desearía lo deseado, provocaría lo provocado.




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Siento como una parte de mi se ha perdido, se ha evaporado, se ha volatilizado, se ha consumido, se ha acabado.
Sin poder evitarlo, me siento una mitad.
Una mitad conservada en formol, para que quede intacta. No quiero pederla.
No quiero perder la esencia, los días, las semanas, los meses, los años.

El alcohol tiene atontada mis neuronas y se preguntan el porqué de la tortura, el porqué de los golpes, el porqué del momento.

A ti...sí, a ti. No quiero perderte y no puedo evitar echarte de más. A ti, a tus besos, a tus caricias, a nuestros momentos.

Hoy el día se tinta de gris a pesar de estar soleado.

Performance art

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No fuimos arte en vivo.

Somos arte en vivo.


Una sensación extraña me incentivó para invitarte a beber de mi licor. Mientras las horas pasaban y nos colgábamos de las manillas del reloj, las sonrisas iban petrificando y las miradas expresando.
El etanol sin metabolizar te obligaba a coger mi cintura y la nicotina era una excusa más para mirarte sin mirar, para forzarte sin forzar, para rechazarme sin rechazar.
Una canción era suficiente para acercarme a ti, una frase lo necesario para mirarte, un gesto lo inesperado para besarte, un abrazo lo suficiente para erizarte.
Empezamos a revolucionar en un sofá abatido por la situación, pasamos a la cama de la lujuria y de todos los placeres y caminamos desde desearnos a observarnos.
Mezcla de sexo, desesperación, ternura y caricias.
Mezcla de abrazos, besos y miradas que siempre quisieron decir algo más.
Mezcla de timidez, conversaciones, conocimientos y nuestra vida.
Ya habían pasado 7 horas y nadie había podido con nosotras, ni el hambre, ni los vicios. Solo tú y yo, aquella cama y los pequeños duendes que pinchaban y dibujaban nuestras siluetas espléndidas de pasión.
Pecar de extrovertida es decir con la mirada todo aquello que realmente es importante.
Pecar de tímida es decir con una mirada todo aquello que se desea decir.
Aun recuerdo la humedad de mis manos al tocarte, tu respiración agitarse, tus dedos acariciarme, tus labios besarme, tu mirada sobre mi cuerpo dibujándome sobre lienzos imaginarios, tu curiosidad por mí, mi intriga por ti.
Fuimos performance transparentes, inquietos, ocultos, viviendo todo lo vivido, sin privarnos, sin cortarnos.

Contamos con nuestros cuerpos mundos inexistentes, imaginaciones que se evaporan, que se borran con el sudor.
Vamos a comenzar por romper nuestros propios esquemas y seguiremos rompiendo el de los demás.


Porque pensar es algo más que imaginar, e imaginar no solo es vivir lo real.
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FUERA DE COBERTURA
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Te invito a cenar en mi jaula de rejilla

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Era 30 de Febrero...


Te invité a cenar en mi jaula de rejilla y aceptaste vagamente.

Mientras depilabas cada esquina de tu piel, caías en la tentación de la infidelidad a ti misma.

Aquella masa viscosa se endurecía rápidamente, tan rápido como lo hacía mi clítoris al sentirte cerca.

Tus manos sudaban solo de pensarme, se mojaban, pero no se humedecían.


Me hubiera encantado verte...

Me hubiera encantado ser público de aquel espectáculo, ser directora de mi propia película, de mi propia pasión, de mi propia tentación.

Me hubiera encantado ser cómplice de mis mirada para ser guionista de la provocación, de la lujuria, de la lascivia...de todo lo sexual que recorría tus sentidos y de todo lo sentimental que guardabas dentro de ti.


Era la fecha y hora fijada, las 25:15 horas.

-Toc, toc. Llamaste a mi jaula


Allí estabas, con mirada deseosa, con respiración agitada, con las manos vacías, con las piernas mojadas, con el vello erizado, con los anillos quitados...


Todo aquello me distrajo...y tardé en darme cuenta...viniste a llamar a la puerta del demonio,con las manos vacías, con las piernas mojadas...y la ropa quitada.


Ahora ven...tómame...hazme tuya...
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Tras el último abrazo, tras tocar tus manos levemente por última vez, tras sumergirme entre tu pelo como aquella vez...me desmoroné por completo sobre las marcas que tu coche hicieron sobre la carretera. Seguí con el dedo sus dibujos, me perdí entre las ranuras que me daban salida al mundo exterior y volví a entrar por aquellas que llamaban mi atención. Alargué el brazo, hice caminar a mis dedos, pero tuve que salvarlos de la lluvia que provocaron mis ojos, de un temporal amenazante, de una soledad asfixiante.

Te fuiste con los ojos encharcados de agua salada, notaba como me mirabas, como tus manos me tocaban, como con cada gesto, con cada sentido íbamos a gritar lo mucho que nos necesitábamos, y lo mucho que nos echariamos de menos.


Así es...ya te echo de menos.


Supe entender tu sí y no.


Me quedo con esos lazos de amistad, que tras dos años vuelven...siendo diferentes, especiales y mucho mejores.


No hagas que tire del lazo para avisarte de que sigo aquí.


Poseida por un hombre encantador

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NO SOY YO...ES ÉL

Antes de ayer me volvió a pasar...


Volviste a mirarme casi a oscuras, entraste en mi habitación para asegurarte de que respiraba al son la lluvia, subiste la persiana para que la luz del día iluminara mis sueños.





Tras un rato de conversación, cuando ya habías conseguido que me espabilara. Te contaba un sueño irreal, en un instante, volví a sentir lo mismo...volví a notar como tus sentidos habían dejado de escucharme, como tus ojos se habían adentrado en los mios, como tus propios ojos te habían engañado haciéndote creer que yo era otra persona... Es entonces cuando reaccionas, un "mamá, ¿estás bien?" te saca de tu mundo de ilusión y pronuncias las palabras mágicas que tan bien me hacen sentir:





-Cariño, que ojos más bonitos, tienes la mirada de tu papá y sus gestos de la cara.




Me resulta raro mirarme al espejo y verlo a él. No recuerdo sus gestos, ni sus ojos... Solo me quedan las palabras de los demás, que me hacen creer a diario que yo soy él.


Y creedme, cuido con sumo cuidado la responsabilidad.
Estoy poseida por un hombre encantador, por unas manos suaves, por unos brazos ni fuertes ni débiles, por unos pies planti-llanos y por unos ojos que hablan en silencio.
Atrapada...atrapada entre testosterona dejo ver al mundo las feromonas de la mujer. Ella para él, morena y ojos marrones. Ella para mi, morena y ojos marrones. ¿Casualidad?
Estoy sumergida en un cuento de hadas donde algunas páginas son pesadillas de la soledad, de un "te echo de menos", de un "¿dónde estás?, de un "¿por qué a mi?"
Estoy poseida por un hombre encantador, soy el reflejo de él.




Ideas desordenadas...demasiado pensar

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No es que nuestras vidas estén impregnadas de falsedad. Al contrario. Todo cuanto expresamos es cierto. No obstante mentimos. Mentimos callando. Callar puede ser también el mayor de los embustes. Fingimos placidez a pesar de que todo en nosotros sea inquietud. Y fingimos indiferencia, serenidad y calma, cuando por dentro nos rasgan los estallidos de la rebeldía.

A veces nos negamos a aceptar que el amor por esa persona no es eterno. Confundimos la eternidad con los fragmentos de los segundos cósmicos que constituyon nuestro paso por la tierra. Lo cierto, es que nunca vemos que puede ser simple atracción y que cualquier detalle puede disolverlo o convertirlo en odio.

A veces imponemos modos, maneras y protocolos que la otra persona desconoce, y quizá lo hacemos con el único objetivo de dejar claro que esa persona jamás podrá alcanzarlos. Cosas complejas y complicadas.

A veces, sacamos el afán de conquista. Nos gusta gustar. Ser el centro de todas las atenciones. Necesitamos que nos quieran.

A veces acorralamos a nuestros propios problemas entre tu cuerpo y el mío.

A veces, nos marchamos con la verdad dentro, y dejamos a la otra persona con sus verdades y mentiras, sin dar pie a un simple abrazo. Tenemos miedo.

A veces me siento más comprendida por los muertos que por los vivos, y cada vez estoy más convencida de que esa relación mía con los muertos es más estrecha y sincera.

Siempre he pensado que vivir es equivocarse. Todos los días caemos en una equivocación. Lo malo es que somos demasiado soberbios para aceptarlo. Por eso vamos acumulando torpezas y damos tanto valor a los flujos y reflujos que intercambiamos con la gente que nos rodea.
Cuantas veces me he preguntado cómo es posible que yo actuara de aquel modo, sin encontrar la respuesta adecuada.

A veces, me engaño a mi misma; quiero aceptarte tal como eras sin recordar cómo habías sido.

A veces, me pierdo en una habitación verde rodeada de gente a cientos de kilómetros, y me pregunto porqué así y no de otra manera.

Siempre he pensado que con el paso del tiempo lo querido se evapora y no deja ni tan siquiera unos miligramos de soluto para el recuerdo. Quiero llenar una estantería de solutos del recuerdo, un pedacito de él, otro pedacito de ellos, de ellas. Mantenerlos vivos en una disolución inmiscible para nunca poder eliminarlos de mi desordenada cabeza.
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Mañana...conciertazo de Franz Ferdinand con Mando Diao de teloneros!!! Uuuueeeehhhh!!!
Nervios...nervios...tengo tantas ganas...
Estaré ausente en fin de semana...dejaré caer alguna que otra cosilla cuando las paredes de mi casa se me vengan encima.

3

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TRES






Ha venido hasta mi una nebulosa brillante, ha entrado por mis oidos y me ha transmitido la magia que mereces.



Un domingo soleado, cerca de las cinco de la tarde mi atención se fijó en ti y apenas me había dado cuenta.



Un mensaje a media tarde mientras el sol doraba mi piel me hizo sonreir de una manera natural y desde entonces una impaciencia voluptuosa me atrapó por saber quien eras de verdad.






Las nueve de la noche era la hora perfecta para ti y para mi, unas historias, unas risas...y casi volando llegaste hasta mi.






Cerré la puerta de casa nerviosa, perfumada, con los ojos pintados y la mirada inquieta.



Llamé al ascensor con ánimo de bajar...y bajé.



Caminaba por la calle, con las manos en los bolsillos, preocupada por mis palabras, ahorcando a la timidez para por fin encontrarte.






Allí estabas. Junto a aquella parada de autobús. Nuestra parada de autobús.






Las glándulas de mi piel se abrieron para respirar el momento y no perder acontecimiento.






Aquello era una locura...locura extendida a tres años. Locura que literalmente nos ha vuelto locas, pero locura que decidí vivir, que he vivido y que quiero seguir viviendo.






Horas más tarde volví a cerrar la misma puerta, con la sensación de haber perdido la gravedad por completo.



Habías intentado irte, agarré tu brazo, me acerqué a ti, intenté besarte, te lo pensaste...y me besaste.






¿Quién dijo que solo la primera vez tiemblan las piernas?






TTTLT



Estoy

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Estoy perdida entre piernas y brazos que vienen hacia mí.
Me siento en una escalera para oler tus pensamientos y he llegado a ahogarme con el olor de tu provocación.
Mientras tus manos me gritan no, tus poros se abren para atraparme. Se aprovechan de mi, me tocan, abren mis piernas y se adentran en mi ser. Rozan mis pestañas y mojan mis entrañas.
Al mismo tiempo, tus poros me escupen, se cierran y no me dejan entrar para avisarte.
Para advertirte de una avalancha de sensaciones que sentirás con tan solo tocarte, cada vez que mis labios se acerquen a ti, cada vez que mi aliento cálido intente absorberte.

Estoy atrapada entre pensamientos y movimientos, entre errores y aciertos, entre horas y segunderos, entre olores y colecciones, entre años y fines de semana.

Estoy encantada, enamorada.

San José

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Un 19 de Marzo más...un Marzo más con un 19 entristecedor.

Quizá no fueron solo los ojos, el iris o la pupila, pero si recuerdo tu olor, tu pelo y a la vez tu poco pelo, tu sonrisa de medio lado, tus orejas iguales a las mías.
Pero no recuerdo tu tacto, tu voz, tus abrazos y ni tan siquiera tus besos.

Felicidades...mis recuerdos son pocos, pero no me cabe duda que supiste exprimir mis sonrisas y ser el padre perfecto.

Te quiero papá y te echo mucho de menos.